“Porque camba yo nací…”
Texto de archivo, publicado originalmente el 12 de octubre de 2014. Se reproduce sin modificaciones de contenido.
SUSANA SELEME ANTELO
“porque camba soy feliz, orgullosa llevo sangre hispana y guaraní”, canta Carmiña Cabrera. Desde el alma sale su voz pastosa y dulce para renovar la identidad que nos habita desde los añejos tiempos, los que se fueron con la “amable ciudad vieja”. Pero la identidad se quedó en los árboles de tajibos, toborochis, orquídeas, achachairuses, mangos y otras especies amantes del campanario. También está en los cimientos de la moderna ciudad de altos edificios y anchas avenidas, que abre sus brazos a la migración interna y externa que busca ‘su lugar’ en el mundo, y lo encuentra en la fértil tierra del oriente boliviano, sin excluir a nadie.
“Porque orgullosa llevo sangre hispana y guaraní”, chiquitana y guaraya además, también soy estudiada y leída, quizás menos que los cacareados 25.000 libros. Y preguntaría si Santa Cruz fuese lo que es hoy, si su burguesía hubiese tenido una “mentalidad ideológicamente premoderna”. En clave marxista, recordaría que la “economía es la determinante en última instancia”, es decir, el curso de la historia depende de “las condiciones materiales de existencia”. Agregaría una premisa leninista: “La política es la expresión más concentrada de la economía”. En tiempo político contemporáneo sería “la economía, estúpido”, como le dijo Bill Clinton, libre de toda sospecha socialista, a George Bush hijo.
Política y economía fueron banderas de lucha de Santa Cruz y lo siguen siendo. De ahí su pujanza económica, tributaria de la economía de libre mercado capitalista que produce, genera empleos productivos, alimenta al país y paga impuestos, aunque no sea un dechado de virtudes. ¿Lo es, acaso, el centralismo autoritario, ideológicamente premoderno que elimina la separación de poderes para quedarse en el poder toda la vida y meterle nomás, aunque sea ilegal? Ese poder que se escudaba en lo indígeno-originario-campesino y en una izquierda sin clase obrera. Populista, al fin, no sembró el auge los altos precios de materias primas no renovables en industrias productivas, empleo estable, más salud y mejor educación. Los excedentes formales y legales se reparten en bonos y migajas, mientras el contrabando y el narcotráfico alimentan los ingentes excedentes informales e ilegales.
“Porque camba yo nací, porque camba soy feliz”, como boliviana votaré por la democracia recuperada hace 32 años –el pasado 10 de octubre–, aunque los últimos nueve fueran de morondanga. Mi voto útil será por el cambio democrático, pese a árbitros y otros ejemplares nada fiables